Según una encuesta realizada por la empresa Today Translation entre un millar de lingüistas de todo el mundo, la palabra más difícil de traducir de todos los idiomas es ilunga, una expresión en idioma tshiluba, hablado en la república del Congo, que quiere decir “una persona que está dispuesta a perdonar cualquier abuso la primera vez, a tolerarlo la segunda, pero no la tercera”.

En segundo lugar, figura shlimazl, que en yidish, el idioma que hablan muchos judíos de Centroeuropa, significa “el que tiene una mala suerte crónica”.

La tercera palabra más difícil de traducir, aunque con un significado bastante más sencillo, es naa, que se utiliza en la región japonesa de Kansai para enfatizar las afirmaciones o expresar que se está de acuerdo con alguien.

Fuente: Muy Interesante