Este 28 de diciembre se conmemora la primera sesión comercial realizada por los hermanos Lumière, inventores del proyector cinematográfico.

Este 28 de diciembre se cumplen 115 años de la primera proyección comercial realizada por los hermanos Lumière, inventores del proyector cinematográfico. Este día se considera como el nacimiento del cine tal y como lo conocemos en la actualidad y al igual que en esa ocasión, se trata de un invento que sigue maravillando a quienes asisten a él.

La Historia del cine

La historia del cine se remonta a 1892, cuando los hermanos Auguste Marie Louis Nicolas Lumière y Louis Jean Lumière empezaron a trabajar en la posibilidad de imágenes en movimiento. Ellos nacieron en Besançon, Francia, pero crecieron en Lyon. Su padre, Antoine Lumière, tenía un taller fotográfico y ambos hermanos trabajaban con él, Louis como físico y Auguste como administrador. Louis hizo algunas mejoras en el proceso de fotografías estáticas.

Los hermanos Lumière patentaron el cinematógrafo el 13 de febrero de 1894. Así, el 28 de marzo de 1895, mostraron en París una sesión de la Société d’Encouragement à l’Industrie Nacional la conocida “La sortie des ouvriers des usines Lumière à Lyon Monplaisir” (Salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon Monplaisir), rodada tres días antes. Los comentarios de la época señalan que los espectadores quedaron asombrados ante aquellas imágenes que pasaban ante sus ojos.

Tras diversas presentaciones en sociedades científicas, en la Universidad de la Sorbona, en Bruselas y otros lugares, los Lumière organizaron la primera sesión exhibida para un público comercial. Así, el 28 de diciembre de 1895 en París, en el Salón Indien del Grand Café, en el Boulevard des Capucines, se proyectaron varias cintas.

Para tener una cabal idea de la impresión recibida por el público es preciso situarse en ese mundo de hace más de un siglo, en el que no existía la imagen en movimiento. Grabados, cuadros, fotografías: reproducir el mundo significaba detenerlo, convertirlo en algo inmóvil, en el recuerdo de un gesto.

La entrada al espectáculo costó 1 franco, 33 personas ingresaron a deleitarse con el Cinematógrafo Lumiere. Los presentes no daban crédito a las imágenes en movimiento de las personas que esperaban la llegada del tren, y a lo lejos una locomotora que se iba aproximando a la audiencia; algunos realmente asustados, saltaron de sus asientos para dirigirse a la salida.

Por la importancia de ese día en la historia de la humanidad, se ha considerado el 28 de diciembre como el Día Mundial del Cine. En varios países se organizan maratones fílmicos para celebrar la invención de los Lumiere.

Fuente: Conaculta.gob.mx