Después de haber visto una rana comiendose otra, ya todo se puede esperar. 😉

Resulta que una serpiente atrapó una rana, y aunque la rana trató de librase por unos 45 minutos de su colmillos todo fue en vano, pues terminó devorada por la serpiente.

El testigo ocular fue el guía y fotógrafo Luis Fernando Espín, quien tuvo la oportunidad de presenciar el acto y de capturarlo en imágenes en la cuenca amazónica del Ecuador.

El fotógrafo cuenta que esta listo para almorzar, salió de su cabino y presenció la escena. Creyó que la serpiente había capturado otra cosa, pero al acercarse se dió cuenta que era un anfibio Osteocephalus. Tras 45 minutos la serpiente seguía con la rana, tomó las últimas fotos antes de que se lo tragara por completo.

Realmente impresionantes las insólitas imágenes. ¿No creen?