Corría el año de 1920, era un frío día de febrero cuando fue rescatada una señorita, de sucidarse en las aguas berlinesas del río Spree: Anna Anderson. La joven se negaba a decir quien era, por lo que fue llevada a un centro para enfermos mentales. Así que se le denominó Fräulein Unbekannt, que significa “señorita desconocida” en alemán.

Anna Anderson

Fue en ese momento cuando empezó a proclamar que ella era Anastasia Romanov, la más joven de las hijas del difunto Zar Nicolás II de Rusia. La historia cobró fuerza puesto que no se trataba de cualquier persona. De ser cierto, su historia de supervivencia hubiese sido fascinante. Pero, ¿quien era Anastasia Romanov?

La noche del 17 de julio de 1918 el último zar de Rusia, Nicolás II, su mujer Alexandra y sus hijos fueron fusilados cruelmente en una casa custodiada en Ekaterinburgo por soldados bolcheviques durante la Revolución Rusa.

Algunos informes indican que el zar murió al instante, mientras que los demás sufrieron cruelmente, se oían gritos y había humo, pero la gente no podía ver que estaba ocurriendo, los niños fueron asesinados por los soldados, en total 103 disparos. Luego fueron rociados con ácido sulfúrico y enterrados en un bosque cercano.

La familia Romanov

Anna Anderson, aseguraba ser una de las hijas de Nicolás II y Alexandra, a la que Tsachaikovsky, uno de los soldados encargados de fusilarlos, le había ayudado a curar sus heridas y a escapar.

La historia fue cobrando más fuerza y se regó como pólvora. Ambas tenían un parecido similar, muchos comenzaron a creer aquella versión. Anna decía recordar muchos detalles de su vida en el palacio Imperial. Incluso su abuela, la madre del Zar, terminó por reconocer, antes de morir en 1928, que podría ser su nieta.

Anna pasó el resto de su vida intentando demostrar lo que decía. Con frecuencia era internada en sanatorios y hospitales, y se casó con un estadounidense en 1919. Murió en 1984, en Alemania tras una grave pulmonía. Tenía 83 años.

Izquierda: Anastasia Romanov | Derecha: Franziska Schanzkowska

¿Fue Anna Anderson en realidad Anastasia Romanov? En una investigación realizada en 1927 por el hermano de la zarina, Ernesto Luis de Hesse Darmstadt, quedó demostrado que la “señorita desconcida” era en realidad Franziska Schanzkowska, una obrera polcaca que padecía varias enfermedades mentales.

Pero en 1991, la historia dió un giro. Se localizó la fosa de Kaptiaki donde sepultaron a la familia de Nicolas II, sin embargo, dos de los niños no estaban ahí, ¿acaso habían sobrevivido?

La respuesta llega en 2007 cuando una nueva tumba es encontrada con dos cuerpos. Tras exhaustivas pruebas de ADN se confirma que se trataba del cuerpo de Alexei, hijo menor, y de Anastasia. Ambos murieron en 1918. Sin más que decir, Franziska Schanzkowska fue una astuta artista del engaño.

¿Que opinas de este tramado engaño?