El presente es una colección de ventanas que permanecen abiertas apenas tres segundos mientras el tiempo transcurre. Es más, se dice que el presente del que somos consientes solo es un espejismo construido por nuestro cerebro.

El poeta e inmunólogo checo Miroslav Holub comentaba que en el 73% de todos los poemas en alemán leídos en voz alta los versos duran entre dos y tres segundos. Los poemas con versos más largos se leen con una ligera pausa inconsciente en medio de cada verso. “En este caso, el presente dura tres segundos”, afirma Miroslav.

Al parecer, dos o tres segundos es la duración sobre la que nuestra mente percibe los datos sensoriales recibidos como una experiencia única. Pongamos un ejemplo sencillo: Un reloj de pared hace tic tic tic… siempre el mismo sonido. Por lo tanto, la duración entre esos “golpeteos” es aproximadamente de 3 segundos.

La cuestión de qué es el presente, para poder decidir si se puede vivir el presente, es, en esencia, un problema de percepción del paso del tiempo.

Vía: Revista Muy Interesante , muyinteresante.es