No creo que alguien haya pagado antes tanto por una cama y mucho menos si agregamos que estaba destendida, rodeada de botellas vacías de vodka, colillas y condones desechados.

MY-BED

«My Bed», de Emin, fue una de tantas obras que se vendió en una subasta de Londres. Aunque la estimación de pre-venta era de menos de la mitad, sorprendió a todos al venderse cuatro veces el precio de la última obra del artista.

La obra fue vendida por el coleccionista Charles Saatchi, un admirador de Emin y otros artistas británicos modernos, explica NBC.

Aunque la casa de subastas Christie no reveló al comprador, el jefe de arte contemporáneo, Francis Outred, dio a entender que era una institución, diciendo que la cama terminaría «en algún lugar importante.»

¿Quién diría que se puede obtener tanto por unos cachivaches?