Aunque en la superficie está helado, unos -30 C, el agua es más calida, a saber -2 C. Aun así un buzo se sumerge bajo el hielo marino ártico. El también fotógrafo Alexander Semenov, entra a un mundo de ensueño para retratar a la medusa melena de león.

El biólogo marino ha pasado más de dos años en el ambiente hostil de la estación fría del Mar Blanco, en la costa occidental de Rusia. Se sumerge por debajo de la superficie, para capturar imágenes bellas, de las criaturas en las profundidades, ¿apoco no disfrutamos de su trabajo?

Situado en el noreste del Océano Atlántico es el doble del tamaño de Dinamarca y es explorado por buzos atraídos a aguas cristalinas.

Una medusa melena de león puede crecer hasta tres metros de ancho en la campana y con tentáculos hasta 30 metros de longitud.

De hecho cuando 150 personas fueron picados en la playa Wallis Sands State Park en New Hampshire, Ohio, EE.UU, en julio de 2010, la teoría popular era de se trataba de los restos de una criatura de esa magnitud.

Al crecer una medusa melena de león se vuelve más púrpura, con tentáculos rojos, y a medida que envejece, puede incluso empezar a consumir otras medusas, claro, más pequeñas.

Mientras crecen en el verano, los adultos mueren en invierno, posiblemente debido a falta de recursos o de mares agitados.

¡Una experiencia inolvidable sin duda para esos buzos!

Vía: dailymail.co.uk