Una historia real que se caracteriza por ser uno de los fraudes más curiosos de la historia.

[dropcap] «L[/dropcap]a pobre mujer ha dado a luz tres conejos […]; el último duró 23 horas dentro del útero antes de morir. Si usted tiene alguna persona curiosa que quiera venir a verlo con sus propios ojos […]. No sé cuántos conejos le quedan adentro«.

Ese es un fragmento de la carta que escribió John Howard, un «prominente cirujano» de Inglaterra a Nathaniel St Andre, médico de la corte del rey Jorge I en 1763.

El extraño misterio

En realidad estaban hablando de Mary Toft, una joven de 23 años, quien afirmaba que había dado a luz conejos.

El médico de la corte real no dudó en ir a satisfacer su curiosidad.

Más tarde escribió que la obsesión por los conejos comenzó cuando estaba en el campo y mientras orinaba vio a un conejo saltando cerca de ella. Como era muy pobre no pudo conseguir ningún conejo para saciar su deseo constante de comer conejos.

Cuando Toft vio al conejo cerca de ella, estaba embarazada y al parecer tuvo un aborto espontáneo cuando faltaba poco para que naciera su bebé.

Después de esa experiencia comenzó a afirmar que estaba dando a luz conejos, mientras contaba con el apoyo de su marido y el doctor Howard.

Cómo era posible

Entonces ocurrió algo inaudito. El doctor St Andre vio el «nacimiento» del décimo conejo y el caso se hizo público.

El doctor real Cyriacus Ahlers tampoco estaba del todo convencido. Pero mientras observaba a la mujer presenció el «parto» de otro conejo.

Las sospechas eran muchas… pero ¿cómo era posible que realmente estuviera dando a luz conejos?

Mientras tanto, el caso insólito se estaba publicando en los periódicos y la gente estaba asombrada. La gente en aquella época estaba sumida en las supersticiones. Gente educada no sabía muchas cosas sobre la concepción y hasta creían, por ejemplo, que el desarrollo de los huesos del feto podían ser afectados por los pensamientos de la mujer.

Sin embargo, el médico Ahlers se puso a investigar el increíble misterio. ¿Que descubrió? Encontró detalles sospechosos en los conejos, por ejemplo, halló heno en los estómagos de los conejos, lo que probaba que habían comido antes, además algunas partes habían sido cortadas con cuchillo.

Se descubre el engaño

El misterio comenzó a revelarse. La mujer, técnicamente, sí había dado a luz conejos.

Ella había disecado partes de conejos por meses y las había introducido en su cuerpo, hasta que las expulsaba horas más tarde.

La mujer fue llevada al hospital donde nació el último conejo. «Nadie, hasta que la mentira terminó, comió conejo«, decía una reportera de la época. Según fuentes la mujer dió a luz 17 conejos.

La mujer se resistía a declarar. Hasta que al final no pudo más y dijo: «No seguiré más con esto. Prefiero colgarme«.

Aunque nunca dijo la verdad de por qué y cómo cometió aquel fraude, se cree que su intención era que el rey Jorge I le concediera una pensión.

Puesto que fingir un embarazo de conejos no se consideraba un delito, Mary Toft fue puesta en libertad.

Falleció 40 años después y se ganó el título de la impostora de conejos. Una de las farsas más extrañas de la historia, ¿no te parece?

Una historia que se suma a lista de engaños y fraudes más curiosos de la historia.

[Vía: boingboing, BBC]