Grégory Breton ha pasado los últimos cuatro años rastreando y documentando extensamente los escurridizos gatos de las arena o gatos de desierto. Luego de varios años de busqueda, Gregory por fin pudo capturar la singular especie desde el Sahara Occidental.


Eran las dos de la madrugada y el equipo estaba a punto de renunciar cuando vieron los ojos de tres gatitos parpadeando en la oscuridad.

Ver a los gatitos de desierto fue un gran avance y es la primera vez que los investigadores han documentado la especie salvaje en África. Detectar a estos «gatitos» es muy difícil, ya que no dejan ningún restos de sus presas, se mueven sigilosamente al atardecer, de noche y al amanecer, son hábiles en esconderse. Pero afortunadamente, el equipo de Sand Cat Sahara fue capaz de obtener imágenes de estos adorables gatitos.

Si bien estos gatos pueden resultar ser adorables, los investigadores han publicado un fuerte recordatorio de que son salvajes y deben tratarse como tal.