El pasado 4 de julio Larisa entró a la habitación de su madre descubriendo que está yacía muerta en el suelo. Anna perdió la vida a sus 86 años, la causa aparente, un infarto.

Debió ser terrible, pero Larisa decidió no enterrar el cuerpo de su madre, ¿por qué?, porque descubrió que este no se descomponía, así es, al cubrirlo con mantas comenzó a observar las condiciones de cuerpo, el cual no mostraba señales de descomposición ni desprendía un mal olor. El cuerpo se momifico.

Larisa, de 65 años, fue observando como la piel se oscurecía ligeramente y como encogía el cadáver, ella comenta que probablemente ocurrió porque hace años su madre y ella tomaban shilajit en grandes cantidades, una sustancia que se halla en las montañas del Cáucaso, Altái y Tíbet y que tiene propiedades curativas y de conservación, registra el sitio rt.

Aunque a Larisa le hubiera gustado darle un entierro digno a su madre, la falta de recursos económicos y las circunstancias le llevó a pensar que conservarla en su hogar era la mejor opción, o al menos eso pensó hasta que la policía se presentó en su casa y trasladó el cuerpo a la morgue.

¿Qué tal?¿Qué hubieras hecho tú?